Cubanálisis - El Think-Tank
COLECCIÓN: DOSSIERS
DOSSIER # 3: NO FUE UN QUINQUENIO, SINO MEDIO SIGLO... Y MUCHO MÁS GRIS
Desde La Habana
El Quinquenio Gris
Manuel Alberto Ramy,
jefe de la corresponsalía de Radio Progreso Alternativa en La Habana, Cuba, y editor de la versión en español de Progreso Weekly/Semanal.
Cuando este número de Progreso Semanal esté en la red, ya se habrá celebrado la primera sesión del coloquio-debate titulado “El Quinquenio Gris: Revisitando el Tema”, en la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas, en La Habana.
La prensa no fue invitada al evento, y por lo tanto aún se carece de suficientes elementos para escribir sobre tan delicado e importante hecho. En espera de otros trabajos que abarquen lo sucedido en el coloquio, Progreso Semanal reproduce una versión del reporte realizado por Manuel A. Ramy para el programa “Ayer en Miami” de Radio Progreso Alternativa, transmitido el 30 de enero.
A fin de mantenerles actualizados con el tema del Quinquenio Gris, época en la que numerosos artistas y personalidades de la Cultura fueron excluidos y separados de sus centros de trabajo, les informo dos noticias importantes.
La primera es que la sesión del coloquio y debate titulado “El Quinquenio Gris: Revisitando el termino” que inicialmente se celebraría en el Instituto de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y que por motivos de espacio fue trasladado a la Sala Che Guevara de la Casa de las Américas, no va ser abierto al publico.
Según un correo electrónico de Desiderio Navarro, editor de la revista Criterios y director del centro cultural del mismo nombre, que ha sido la sombrilla del coloquio, la sala Che Guevara solamente cuenta con unos 480 a 500 espacios. Si tenemos en cuenta que la membresía de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) supera cómodamente a los más de mil miembros, evidentemente los principales interesados correrían el riesgo de quedar fuera del mismo.
Por lo tanto la asistencia será por invitación y, según Navarro, la UNEAC recibirá 300 invitaciones. El resto será repartido entre el ICAIC, la Asociación Hermanos Saiz, el Instituto Superior de Arte (ISA), las Escuelas de Arte y las Facultades de Artes y Letras y Comunicación Social de la Universidad de La Habana, investigadores del Consejo de Ciencias Sociales del Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, y el Centro Martin Luther King, así como especialistas y funcionarios del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) y de instituciones del Ministerio de Cultura.
La información precisa que las invitaciones serán cursadas por la UNEAC y otras instituciones culturales del país, debido a que el Centro Criterios carece de personal y medios para hacerlos llegar.
Para aquellas personas que duden de que éste es el real motivo, les informo que el Centro Cultural Criterios, así como su revista, solo tiene un empleado, que es su mismo director, Desiderio Navarro, quien edita, escribe sus propios trabajos y traduce las contribuciones de intelectuales de diferentes países. Por demás, Desiderio Navarro --Premio Nacional de Edición 2006--, que vive en la periferia de la ciudad, no tiene auto y viaja en bicicleta.
A mi juicio la decisión de asistir mediante invitación está destinada primero a garantizar la presencia del mayor número posible de miembros de la comunidad cultural e intelectual y, segundo, a evitar cualquier acto de provocación o desorden. Pretende conciliar participación y evitar la asistencia de provocadores.
Un nuevo espacio
Otra noticia, muy relacionada con el tema cultural y el coloquio-debate, la publicó Juventud Rebelde en su edición del pasado sábado 27 de enero. Según el diario, el teatro de la Biblioteca Nacional José Martí, que llevará el nombre de “Palabras a los Intelectuales”, en recordación a un importante discurso de Fidel Castro a inicios de la década de 1960, será un espacio para el debate intelectual.
Lo anterior fue dicho por Armando Hart Dávalos, director de la Oficina del Programa
Martiano, adscrito al Consejo de Estado.
Según Hart, “Este salón será el lugar indicado para organizar encuentros y una línea de debate, de análisis sereno sobre los problemas más difíciles que afectan al campo intelectual y a la cultura cubana”.
Hasta el momento esta declaración de Armando Hart, ex ministro de Cultura y actualmente miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), ha tenido escasas reacciones en el intercambio de correos electrónicos que ha caracterizado el debate acerca del quinquenio gris entre creadores. No obstante, para algunos la definición de ese lugar como el “indicado” no satisface, pues se preguntan si esto significa que otros espacios, como los abiertos en la UNEAC, no lo son. O si vale por una descalificación al patrocinio del coloquio del próximo 30 por parte del Centro Criterios.
Personalmente, de momento no creo que descalifique a nadie. ¿Cómo podría descalificar a la UNEAC y sus espacios abiertos a la crítica? Equivaldría a liquidar a una institución que lleva más de 45 años de vida intelectual y cultural. Tampoco descalifica al Centro Criterios, cuyos recursos prácticamente nulos le impiden asumir la totalidad del empeño.
Prudentemente me inclino a pensar que se trata de un nuevo espacio, que de modo indirecto responde al reclamo de que el PCC, como organización, juegue el papel de “facilitadora y coordinadora del debate, para que se consideren todas las inquietudes y sugerencias que responsablemente se hagan y podamos colaborar con este proceso dialéctico permanente y necesario, de abordar y elaborar las contradicciones inevitables de todos los procesos”, como señalo Mariela Castro Espín en carta al Premio Nacional de Literatura, Reynaldo González, en relación al tema de este comentario.
Creo firmemente que cada espacio que se abra para el diálogo y el debate es bienvenido y si este, que según Hart, estará destinado no solo a lo que afecte al campo cultural, sino al “intelectual”, que es más amplio y abarcador, me permito pensar que dará cabida a temas sociológicos y filosóficos de actualidad, como es el de la llamada “Revolución del siglo 21”, propuesta sobre la que el propio Hart ya ha escrito en Juventud Rebelde.
Recapitulo signos de interés que hemos registrado en nuestras publicaciones (Ver “Desde La Habana”, Progreso Semanal , 25 de enero de 2007). El aliento a que la prensa se comprometa con la realidad del cubano de hoy mediante trabajos de investigación, la creación y funcionamiento de un equipo multidisciplinario para estudiar el candente problema de la propiedad socialista, el espacio para el debate del Quinquenio Gris, y ahora un nuevo espacio para abordar los temas que afectan al campo intelectual, ¿qué indican?
Mi registro es que son signos de apertura moderada, muy ajeno al desbarajuste soviético de abrir todas las gavetas a la vez con las consecuencias universalmente conocidas. Los cubanos harán reformas, pero no tropezaran con la misma piedra.