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Estado de Derecho o Estado de Intereses

Yonas Bulnes Varona, en Primavera Digital

Playa, La Habana.- Una frase popular que serviría para dar título a este trabajo, podría ser: “…una nueva cadena para el mismo perro”. Por circunstancias éticas, queremos establecer un símil entre un pueblo y un reo y quizás el uso del sustantivo perro, sea de mal gusto para algunos. Entonces, el símil que estableceremos entre una nueva cadena y la nueva constitución por aprobar, llega como anillo al dedo.

El asunto es que dicho texto, -el constitucional- lejos de promover una legalización y afirmación del tan anunciado ‘Estado de Derecho’, lo que promueve es la instauración de un “Estado de Intereses”, intereses pertenecientes de forma exclusiva a la clase comunista dominante.

Para entrar en contexto, analicemos la aprobación de la tan mencionada y promovida ‘nueva concepción del matrimonio’. Concepto que tiene como principal y más fuerte promotora a la propia Mariela Castro Espín y que si lo analizáramos única y exclusivamente desde el punto de vista de la justicia, sería un concepto que no excluiría al viejo concepto ya existente. Se trata de que por el contrario, lo reconoce al tiempo que incluye una perspectiva más abarcadora.

O sea, toma en cuenta el derecho de un grupo de personas, hasta el momento no reconocidas por la ley. Si se toma en cuenta que justicia es, respetar la igualdad de derechos de las personas, bajo principios de lógica primero y sentido común después, podría llegarse a la sencilla conclusión de que el derecho de un hombre, de un grupo de hombres y/o mujeres, termina donde comienza el derecho de otro hombre o grupo de mujeres y hombres.

En otras palabras, una persona no tiene el derecho de limitar y/o eliminar los derechos de otra y esto se aplica en plural sin importar quien sea más grande, más fuerte, más viejo o más influyente.

Lo que sucede en la práctica en Cuba es que este concepto, está siendo eliminado, no por petición directa del pueblo quien sabemos, ha mostrado ser bastante tradicionalista y conservador. En este sentido, el nuevo concepto está siendo eliminado, ya que ciertos grupos religiosos y de influencia dentro y fuera del país, dejaron en claro que de estar este concepto en la constitución por ser aprobada, rechazarían el nuevo documento.

Esto es algo que no conviene a los intereses de la élite dominante, quienes tomaron la decisión de no hacer modificaciones, cambios ni sustituciones al concepto de matrimonio ya existente, solo con el interés de no perder los votos de un grupo influyente el próximo 24 de febrero e irrespetar el Estado de Derecho.

Pienso que si se tratara de escuchar y respetar a la mayoría, la prevalencia del viejo concepto gana, aunque si se tratara de hacer lo justo en un Estado de Derecho, es preciso respetar los derechos de todos, pues no sería la primera vez que la historia demuestra que la mayoría se equivoca, como cuando no se aceptó que la tierra fuese redonda.

En lo particular me encanta y soy afín con el concepto viejo, que se atempera y es afín con mi orientación sexual. Armado en esto, no necesito atacar o eliminar el derecho de otros que han optado por ser diferentes. Esto es ignorancia y más que nada inseguridad.

Digo al pueblo: No se dejen engañar con enunciados de una nomenclatura falsa, sin soporte en la práctica. Este es otro entre tantos ejemplos.