Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  

 

 Dr. Alberto Roteta Dorado, Santa Cruz de Tenerife, España

ELECCIONES EN CUBA Y LATINOAMÉRICA. SEGUNDA PARTE.

 

Dos naciones de América Latina ya tuvieron en 2018 sendos eventos relacionados con la participación ciudadana y la democracia nacional. Me refiero a Costa Rica, país centroamericano que tuvo sus elecciones presidenciales en primera vuelta el domingo 4 de febrero, y a Ecuador, la nación andina en la que tuvo lugar una Consulta Popular y Referéndum este mismo día. Por suerte, y además como ejemplo para toda la región, ambos eventos se caracterizaron por su seriedad, transparencia, rigor, y de modo particular una extraordinaria rapidez por parte de los Consejos Electorales de ambas naciones para dar a conocer a la ciudadanía los resultados preliminares, sin que por esto se afectara la calidad del proceso eleccionario y el escrutinio de los votos.

 

En la segunda parte de estas observaciones sobre las elecciones en Cuba y otros países de América Latina abordaré la situación concreta de estas dos naciones, de las que ya contamos con los resultados definitivos de sus comicios en el caso de Costa Rica y de su Referéndum en el caso de Ecuador, dejando para una próxima entrega a Brasil y Venezuela, naciones que por sus peculiaridades merecen ser tratadas de modo independiente en otro escrito.

 

Costa Rica, de una condición paradisíaca aparente al posible establecimiento de un “Estado fallido”

 

Costa Rica celebró sus comicios electorales este 4 de febrero. Esta nación, de acuerdo a las investigaciones de The Economist Intelligence Unit, en las que se examina el índice democrático en América Latina mediante fortalezas y debilidades, ocupa el segundo lugar de la región con una puntuación de 8.03, siendo solo superada por Uruguay que obtuvo 8.17, por lo que son los únicos países latinoamericanos que entran en la categoría de Democracias Plenas, en las que las libertades políticas y civiles se respetan y están apuntaladas, el desenvolvimiento del gobierno es satisfactorio, los medios de comunicación y el poder judicial son independientes, y solo se registran problemas de manera ínfima.

 

Este panorama costarricense es diametralmente opuesto a las condiciones de democracia de Honduras, un país que acaba de tener uno de los comicios más contradictorios de la historia continental del presente, y que como sabemos las numerosos acciones de protesta terminaron con varios muertos, decenas de heridos y cientos de prisioneros; o a las de Venezuela, que tendrá sus elecciones en breve y cuyo régimen dictatorial ya tiene preparado su simulacro, y también ya están en estudio todas las posibles opciones fraudulentas que garanticen la continuidad del mal llamado Socialismo del siglo XXI.

 

Esta condición de panacea que se da en Costa Rica hace que apenas se comente de los sucesos en torno a un evento que como es lógico se desarrolló bajo las normas establecidas, y de acuerdo a ciertas condicionantes que garantizaron la legitimidad del proceso y el orden ciudadano como país civilizado de una región en la que los niveles de violencia son alarmantes, y Costa Rica es una excepción en este sentido, a pesar de ciertas irregularidades de naturaleza social a las que haré referencia en breve.   

 

Los principales candidatos a la presidencia fueron Fabricio Alvarado, aspirante del Partido Restauración Nacional (PRN), quien a solo una semana antes del evento ocupaba el primer lugar con el 15%, según la cuarta encuesta semanal de intención de voto de OPol Consultores para EL MUNDO, aplicada del 25 al 27 de enero a 2800 personas, seguido por Antonio Álvarez Desanti, representante del Partido Liberación Nacional y expresidente de la Asamblea Legislativa, con el 14.5%, lo que representa un empate técnico, toda vez que la diferencia respecto al primer candidato era solo de 0,6 puntos entre los decididos y de 0,5 puntos entre la muestra total, por lo que el margen de error de esta medición fue de 1,9 puntos porcentuales. El tercer puesto lo ocupó Juan Diego Castro, por el Partido Integración Nacional (PIN), con 10.7%, en el cuarto lugar Rodolfo Piza, por el Partido Socialcristiano, con el 9.8%, también en empate técnico con el anterior, y Carlos Andrés Alvarado, por el Partido Acción Ciudadana en el quinto lugar con el 7.4%. El resto de los candidatos los omito por haber obtenido porcentajes insignificantes en la investigación.

 

Esto coincide casi de manera exacta con la encuesta del Centro de Investigación de Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), y que fuera publicada por  el Semanario Universidad, excepto en la inversión de los lugares segundo y tercero del estudio citado antes, lo que demuestra la estabilidad en la aceptación popular de los candidatos.

 

¿Costa Rica, estado fallido?

 

Hasta aquí las buenas nuevas, y de no ser por un escrito serio que ha aparecido recientemente en el considerado decano de la prensa costarricense, La Prensa Libre.CR, la imagen del ambiente previo a los comicios hubiera sido otra. No obstante, el analista Albino Vargas, con valentía, y ante todo, con conocimiento de causa, ha hecho una valoración anticipada de lo que considera un “Estado fallido”*, lo que al propio tiempo asumió tras las declaraciones de un alto jerarca de la seguridad ciudadana de aquel país,  que al parecer fue el pionero en hacer mención a esta posibilidad, toda vez que denunció públicamente el grave deterioro de la seguridad ciudadana, amén de exponer las reales razones del alto índice de muertes violentas producto de asesinatos, especialmente por ajustes de cuentas, de la captura de la juventud vulnerable por las redes del crimen organizado y del narcotráfico, y ante todo, la “factura que se nos está pasando por caminar hacia la triste realidad de una sociedad que parece haberse resignado a vivir en medio de grandes desigualdades y cruenta violencia”.

 

Según el analista, Costa Rica se encamina por este sendero, lo que le aparta de aquel paraíso paradigmático que siempre nos viene a la mente cuando de países centroamericanos se trata, aunque como es de suponer, al compararse con sus vecinos del norte, sigue siendo una nación paradisíaca a pesar de que la desigualdad, el desempleo, de la precarización este último, la pauperización y el alto endeudamiento salarial, así como la concentración de la riqueza, la deserción escolar, el crecimiento del número de personas habitantes de la calle, la corrupción, el tráfico de influencias, el desencanto de la gente con la política, etc., caracterizan el panorama social previo a los comicios, lo que en su opinión, pudiera llevar al país al establecimiento de un Estado fallido.

 

Como es lógico el nuevo presidente tendrá que enfrentar esta situación un tanto solapada y sumergida, cual profundos cimientos de un iceberg, y asumir su responsabilidad para que la nación no solo pueda mantenerse figurando entre las de mayor calidad democrática de la región, sino entre aquellas de menor violencia -a pesar del drástico aumento en el número de homicidios, que en 2017 alcanzó una tasa de 12,1 por cada 100.000 habitantes-, corrupción y narcotráfico en una zona de extrema vulnerabilidad. Téngase en cuenta los niveles de violencia de El Salvador y Honduras, con su historial de crímenes, países geográficamente un tanto cercanos a la nación centroamericana.

 

Lamentablemente ese Estado fallido pudiera cobrar fuerzas y concretarse como acto, por cuanto el candidato que resultó ganador en esta primera ronda de los comicios acabados de celebrar el domingo 4 de febrero carece de la experiencia necesaria para asumir roles de esta naturaleza, lo que está dado por su escasa e insignificante trayectoria política, lo que pudiera conducir definitivamente a esa condición de Estado fallido que con agudeza nos alerta el pesimista periodista.

 

Fabricio Alvarado Muñoz solo ha sido diputado de la Asamblea Legislativa de Costa Rica por el Partido de Restauración Nacional, un partido evangélico, algo que ha influenciado en la popularidad ganada en los últimos meses, toda vez que como diputado ha mantenido posturas conservadoras respecto a varios temas sociales oponiéndose a varios asuntos entre los cuales se encuentran  la legalización del cannabis (marihuana), el aborto, la fertilización in vitro, y lo que él denomina ideología de género; siendo este el punto de mayor trascendencia de su oposición a las uniones de parejas del mismo sexo. Por lo que su llegada al poder ya no solo podrá establecer un verdadero Estado fallido, sino retrotraer a la sociedad costarricense a un remoto pasado de convencionalismos morales, prejuicios y formas discriminatorias, sustentadas en supuestos preceptos bíblicos asumidos literalmente, algo muy particular de las sectas evangélicas dentro del Cristianismo. No obstante, este álgido tema fue lo que le facilitó escalar lugares preferenciales en las encuestas realizadas, toda vez que acaparó la atención de los sectores poblacionales ampliamente conservadores del país. En lo profesional tampoco se ha destacado. Se graduó de periodismo en la Universidad de Costa Rica, y se ha dedicado al canto, en la vertiente de “música cristiana”** a partir del 2003.

 

Fabricio Alvarado obtuvo en esta primera ronda -el proceso tendrá una segunda ronda por no haber obtenido ninguno de los candidatos el 40% que exigen las leyes de aquella nación-  de los comicios de este domingo 4 de febrero un 24,78% de votos con el 86,57% de mesas escrutadas, mientras que Carlos Andrés Alvarado, del gobernante Partido Acción Ciudadana, PAC, logró el segundo lugar con un 21,74% de los votos, quien ascendió de manera fugaz en los últimos días dejando a un lado su quinto puesto según las encuestas realizadas.

 

Hay un elemento de importancia que ha influido sobremanera en esta popularidad inmerecida para el representante del Partido Evangélico de Restauración Nacional. La señal televisiva de “Enlace” que transmite en 120 países y así también en todos los cantones de Costa Rica fue factor decisivo en el triunfo del candidato evangélico Fabricio Alvarado del Partido Restauración Nacional, PRN, lo que algunos consideran una verdadera millonaria maquinaria de organización televisiva del cristianismo protestante evangélico fundamentalista, con oficinas en todo el continente y también en Costa Rica, y esto está detrás de la campaña de Fabricio Alvarado con su no esperado impacto en todo el país.

 

Pero llama poderosamente la atención que Liberación Nacional, o sea la social democracia, está de retroceso en Costa Rica -lo está también en todo el mundo. Pero en el caso específico de Costa Rica lo está al descuidar demasiado su misión social e histórica con la clase trabajadora, y es justo cuando entra en acción la fuerza “evangelizadora” que cual poderosa maquinaria propagandística se ha adueñado de la nación.

 

Pero retomando la idea de la propaganda televisiva, he de precisar que no se trata solo de un proyecto televisivo nacional, sino que el socio mayor de Enlace es Lakewood Church, una Mega Iglesia en Estados Unidos de América, con 50 mil asistentes semanales en Houston. Se trata de la iglesia fundada por Joel Osteen del “Evangelio de la Prosperidad”, una iglesia fundamentalista, que logró una fortuna de unos 50 millones de dólares.

 

Este impacto de su campaña ganó mayor terreno a partir del momento en que justo antes del día de las elecciones la Corte Interamericana de Derechos Humanos (IDH) ordenó a Costa Rica garantizarles a las parejas del mismo sexo todos los derechos existentes en la legislación, incluido el derecho al matrimonio, sin discriminación alguna frente a las parejas. Este pronunciamiento se dio a raíz de una consulta del gobierno de Luis Guillermo Solís, considerado un triunfo para su Partido Acción Ciudadana, PAC.

 

Esta decisión fue utilizada como estandarte para ser asumido por el candidato evangelista y su Partido Restauración Nacional, PRN, para hacer campaña contra este fallo, predicando la importancia de conservar la integridad de la familia y difundiéndolo a los sitios más apartados del país, que como se sabe suelen ser los más manipulables por el efecto de las sectas evangélicas.

 

Opciones para la segunda vuelta

 

Así las cosas, el PRN ganó de manera decisiva en las provincias periféricas. El Partido de Acción Ciudadana, PAC, al llevar la bandera progresista de estar a favor de un estado laico y el matrimonio entre personas del mismo sexo, ganó en las provincias de la meseta central donde está empadronada más del 80% de la población votante del país. Esta ventaja no fue suficiente para obtener el primer lugar a nivel nacional, pero si dio los votos suficientes para dejar al partido de Liberación Nacional en tercer lugar, el gran perdedor en estas elecciones.

 

Los cristianos evangélicos fundamentalistas no son parte del movimiento ecuménico y esta actitud excluyente podría ser en última instancia la razón de su derrota en la segunda vuelta. También es cierto que el fundamentalismo de los cristianos evangélicos no choca con el fundamentalismo neoliberal, lo que permite que partidos como la socialdemocracia hagan alianzas con los evangélicos. Los evangélicos lograron hacerse presentes en la política y la socialdemocracia fue puesta en cuestión con el fenómeno del socioliberalismo globalizador que tomó fuerza desde 1994, lo que podrá dar espacio para que otras fuerzas políticas como el PAC avancen hacia una propuesta que retome las raíces de un compromiso con el pueblo costarricense a fin de triunfar en la segunda vuelta, o de lo contrario luego en la oposición.

 

Pero analicemos al segundo candidato a la presidencia de Costa Rica. Carlos Andrés Alvarado es un excelente candidato, por cuanto, posee una trayectoria política mucho más destacada. Es escritor, periodista, politólogo y político, y cuenta además con un historial de estudios superiores entre los que sobresalen sus títulos de Bachiller en Comunicación y Máster en Ciencias Políticas por la Universidad de Costa Rica, además de su maestría en estudios del desarrollo por la Universidad de Sussex, amén de haber sido Ministro de Trabajo y Seguridad Social, y de haberse desempeñado  como asesor de la parte del Partido Acción Ciudadana en la Asamblea Legislativa de Costa Rica en el período 2006-2010.

 

Autodefinido como un centro-progresista, de mente más abierta y concepciones más acorde a nuestros tiempos, apoya el matrimonio igualitario y los derechos familiares de la comunidad sexualmente diversa en contraposición a su contrincante, quien expresó recientemente: "Ha sido un movimiento de la gente, de la gente que ama este país, que ama los principios y valores. Gente que ha estado mucho tiempo en silencio y ese silencio se convirtió en el grito de unidad, ese grito intenso a favor de los valores, del cansancio y de frustración de ver cómo íbamos perdiendo nuestra soberanía", y precisó además que él es el verdadero progresista porque "no hay nada más progresista que defender la vida y la familia", por lo de su defensa sobre el no al matrimonio gay y su oposición a los derechos de estas comunidades.

 

Los costarricenses deberán acudir de nuevo a las urnas el próximo 1 de abril para elegir a su presidente para la legislatura de 2018-2022 entre ambos candidatos, los que apenas tienen diferencias de puntuación, y con una buena labor promocional en las próximas semanas el representante del Partido Acción Ciudadana, PAC, pudiera situarse en una posición mucho más favorecedora que le permita ganar en la segunda ronda de los comicios.

 

Veremos si los costarricenses no se dejan llevar por la influencia “evangelizadora” del cantante cristiano con sus anquilosadas posturas y dan sus votos a su contrincante más liberal y con una experiencia en la vida política que le hacen parecer el personaje ideal para asumir la presidencia del país centroamericano. 

 

Según las proyecciones de la elección, habrá una Asamblea Legislativa integrada por 57 diputados y fraccionada en al menos siete partidos, ninguno con una mayoría contundente. El partido de Fabricio Alvarado obtiene 14 legisladores como la segunda fuerza en el Congreso por detrás del PLN con 17, y por encima de su rival en segunda ronda, el PAC, que solo contabiliza 9 legisladores.

 

De esta forma un conflicto de naturaleza religiosa está siendo el elemento que marca la diferencia entre los aspirantes a la presidencia del país. Las tendencias arcaicas del representante del Partido Restauración Nacional han sido determinantes para su aceptación -toda vez que como político jamás hizo nada relevante- entre los sectores demasiado conservadores que predominan en la sociedad tica. Según Daniel Zovatto, director del proyecto IDEA, que analiza procesos democráticos: "El caso es de estudio en el contexto de América Latina" (…) “Ya sabíamos que venía creciendo en muchos países, pero no habíamos tenido una campaña en la que el tema religioso haya jugado un papel tan importante con un predicador evangélico y este grado de intensidad. Costa Rica está abriendo una senda".

 

El experto vincula esta situación a dos elementos clave de esta elección presidencial y legislativa. El primero, el evidente desmoronamiento del sistema de partidos tradicionales. El segundo, la "irresponsabilidad" de la Corte Interamericana de Derechos Humanos al emitir, el 9 de enero, un pronunciamiento a favor del matrimonio igualitario, un tema sensible en plena campaña electoral, lo que como ya expresé antes  provocó una fuerte reacción de los sectores más conservadores. A pesar de ser hasta ese momento un candidato desconocido y el único diputado de un partido pequeño, Fabricio Alvarado supo utilizar este aspecto y le sacó provecho con un discurso adulador a las familias costarricenses y prometiéndoles su prohibición cuando asumiera el poder.

 

Los analistas de la nación con gran seriedad prevén que en los dos meses que quedan hasta el balotaje crecerá la polarización entre los defensores de “valores cristianos”  y la defensa de los derechos de las minorías sexuales. Sin embargo, se han dejado a un lado ciertos asuntos de importancia, sobre todo las medidas contra el creciente déficit fiscal que ya supera el 6% del PIB y obliga a dedicar a deudas casi un tercio del Presupuesto del Gobierno, independientemente de una serie de indicadores que deberán ser motivo de atención por la nueva presidencia, entre los que se destacan el desempleo, la corrupción y la difícil situación económica de algunos.

 

 

 

Ecuador y su SÍ definitivo en la Consulta Popular, una verdadera lección para Latinoamérica 

 

No se trata de unas elecciones presidenciales propiamente dichas, pero sí de un evento que al igual que los comicios movilizó a grandes masas poblacionales, contó con la habilitación de puntos electorales en todas las provincias, cantones y parroquias del país, y pasó por los procedimientos legales de aprobación de un Consejo Nacional Electoral, además de la participación de observadores de varias instancias internacionales. De ahí que inserte en este trabajo dedicado a elecciones en Latinoamérica la Consulta Popular y Referéndum que recién acaba de celebrarse en Ecuador este 4 de febrero.

 

De su esperada repercusión no solo para Ecuador, sino para toda la región ya me he referido en otros artículos publicados en este propio sitio, por lo que en honor a mis lectores trataré de abordar el tema desde una perspectiva diferente, en la que como es lógico no se pueden obviar las cifras, algo que a veces resulta monótono, pero constituye el elemento que mejor puede ilustrar la realidad de un proceso que, en mi opinión, se caracterizó por su transparencia y su legitimidad. Y sobre estos dos aspectos haré las primeras observaciones.    

 

¿Por qué insistir en el sentido de la legitimidad de la Consulta Popular y en la transparencia del proceso? Esto tiene su precedente en la hipótesis de Rafael Correa, expresidente de Ecuador, quien desde que supo de la existencia del proyecto de Consulta Popular se enfrentó de una forma enfermiza contra todo aquello que tuviera que ver con dicha consulta, y de modo particular contra el presidente actual, Lenín Moreno. Sus múltiples mensajes en Twiter -de lo que es una apasionado y no teniendo ya otros medios como la televisión y la radio bajo su dominio hace un uso excesivo de este recurso-  tratando de desacreditar la nueva realidad que está viviendo el pueblo ecuatoriano, no se hicieron esperar.

 

Como esto no funcionó como él esperaba se lanzó a cosas mayores. Recordemos su acusación personal contra el presidente de Ecuador ante la Organización de Estados Americanos, OEA, con lo que logró envolver a Luis Almagro, quien sacó tiempo para planear ciertas supervisiones al proceso de convocatoria ecuatoriana poniendo en duda el poder directriz de Lenín Moreno, toda vez que se parcializó con el enfoque correísta que incluyó la difamación acerca de violaciones del orden constitucional en Ecuador.

 

Luego, y ante el enfriamiento de la postura de Almagro, se guardó silencio total sobre el asunto y jamás se supo acerca de alguna retracción por parte del Secretario General de dicha entidad, pero tampoco se conoció de ninguna intervención suya en este sentido, exceptuando la enérgica respuesta de la Cancillería ecuatoriana y del propio presidente Lenín Moreno a través de un comunicado que conservo en mis archivos como prueba de lo que escribo, a Correa no le quedó otra alternativa que acudir directamente a Ecuador para comenzar una sucia campaña por el NO ante tres de las siete preguntas de la consulta, justamente aquellas que de triunfar con el SÍ le perjudicarían sobremanera y le impedirían retornar a la vida política de su patria.

 

Así las cosas apareció en Guayaquil, la ciudad más poblada de Ecuador, pero no se  presentó en los sitios principales en los que es rechazado por todos, sino en los suburbios donde están aquellos a los que se les puede manipular y dirigir el pensamiento dado su bajo nivel educacional y su escasa cultura, en zonas donde la pobreza extrema, el desempleo, la drogadicción y la delincuencia ocupan lugares cimeros.

 

Montado en un camión comenzó su contienda por el NO que en la medida que avanzó y se desplazó hacia otros suburbios de la zona de la costa, específicamente de localidades de Esmeraldas y Manabí, la lluvia de huevos, piedras y restos de basura como muestra del rechazo total a su presencia no se hizo esperar.

 

No obstante, no se dio por vencido y se mantuvo hasta el último día de la campaña haciendo de las suyas junto a los que quedan fieles al líder fundador de Alianza PAIS, AP, ahora convertido en Movimiento Revolución Ciudadana, una vez que se fragmentara definitivamente la organización de tendencia izquierdista, entre morenistas -ahora se mantienen como Alianza PAIS- y correístas -ahora como Revolución Ciudadana y sin reconocimiento legal oficial.

 

El proceso de Consulta Popular y Referéndum tuvo lugar dentro de toda la legitimidad requerida y de acuerdo a los acápites de la constitución, independientemente de la necesaria aplicación de dos decretos establecidos, e igualmente dentro de la ley, que tuvo que utilizar la presidencia ante la tardanza del Consejo Nacional Electoral, CNE, cuyo presidente -figura manipulada por Correa durante las elecciones pasadas que llevaron Moreno al poder- pidió su renuncia en medio de la espera de la respuesta, lo que se materializó a partir de la renovación de dicho Consejo con su nueva presidenta Nubia Villacís.   

 

Respecto a la transparencia del evento solo diré que el CNE experimentó cambios radicales en su directiva y que el actual presidente de la República del Ecuador comenzó  su mandato con una amplia campaña anticorrupción, por lo que ya hay varios personajes del anterior gobierno juzgados, otros en espera de ser sentenciados y algunos tras las rejas, incluyendo al propio vicepresidente del actual gobierno, Jorge Glas Espinel.

 

De ahí el sentido de la disciplina y de la honestidad que han caracterizado a este proceso, el que no estuvo manipulado por Rafael Correa y sus corruptos dirigentes de Alianza PAIS, y que además contó con la presencia de observadores internacionales como la Misión de Expertos Observadores de la OEA, los que ratificaron la transparencia de dicho proceso, independientemente de la coincidencia entre los resultados obtenidos y las investigaciones realizadas como muestreo en diversas encuestas.

 

Una vez precisados estos puntos veamos los resultados definitivos de la Consulta Popular, según las informaciones del Consejo Nacional Electoral dadas el jueves 8 de febrero, una vez que fueran escrutados el 100% de los votos, los que apenas tienen variaciones respecto al informe preliminar presentado el mismo día de la votación a las ocho de la noche.

 

Muerte civil por corrupción 73,71% por el SÍ, eliminar la reelección indefinida el 64,21%,  Reestructurar el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, CPCCS, el 63,08%, imprescriptibles los delitos sexuales contra infantes 73,53%,  prohibir la minería metálica 68,62%, eliminar la Ley de Plusvalía 63,1%, y el relativo al Proyecto el Yasuní el 67,32% por el SÍ.***

 

 

Resultados definitivos de la Consulta Popular y Referéndum según datos oficiales

dados a conocer este jueves por el CNE. ****

 

Lo qué está ocurriendo en Ecuador a raíz del triunfo definitivo del SÍ en la Consulta Popular

 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) remitió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos una solicitud de medidas provisionales  para que ordene al Estado ecuatoriano que se abstenga de destituir a los actuales miembros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social y de crear un Consejo Transitorio, pese a que fue resuelto por el pueblo, con el 63,08%, en la consulta popular, a lo que el Gobierno de Ecuador respondió reiterando “la plena legalidad y legitimidad del referéndum y consulta popular”, según comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores. “A pesar de contar con la amplia y contundente información oficial del Estado ecuatoriano, se ha pronunciado únicamente a través de un boletín de prensa que contiene datos imprecisos y descontextualizados que ofrecen una visión parcializada y errónea del proceso democrático nacional”, se precisa en dicho comunicado.

 

Esto está en relación directa con el contundente SÍ respecto al tema del cese del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, instrumento creado por Rafael Correa, mediante el cual podía designar directamente a sus funcionarios sin que estos fueran elegidos democráticamente por participación popular.

 

Por su parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos no se hizo esperar en sus respuesta y precisó que: “en uso de las atribuciones que le confieren el artículo 63.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y los artículos 27 y 31 del Reglamento, RESUELVE: Por cuatro votos a favor y dos en contra, que: 1. Desestimar de plano la solicitud de medidas provisionales interpuesta por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que: 2. Requerir a la Secretaría de la Corte que notifique la presente Resolución al Estado de Ecuador y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, texto que firma Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot, presidente de dicha Corte junto a otros seis miembros más de su directiva. *****

 

Por su parte la ECUARUNARI, Movimiento de los Indígenas del Ecuador, también llamado Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuador Kichwa Llaktakunapak Jatun Tantanakuy), la organización central de las etnias indígenas kichwahablantes de la sierra, está pidiendo extinguir de inmediato las concesiones mineras tras ganar el SÍ en la consulta en el aspecto correspondiente a restricción de la minería metálica en áreas protegidas y ciudades.

 

ECUARUNARI y otras organizaciones sociales como Acción Ecológica, YASunidos y Cedhu (Comisión Ecuménica de Derechos Humanos), le han pedido al gobierno la extinción de las concesiones mineras que están sobre áreas protegidas y centros poblados, la reversión de 69.856 hectáreas entregadas, garantizar que el proceso de diálogo sea efectivo para detener la minería metálica y dejar sin efecto los procesos penales abiertos y las órdenes de captura ocurridas durante la dictadura de Correa por las protestas de las comunidades indígenas.

 

En tanto, la Asamblea Nacional ha creado la comisión ocasional para viabilizar la derogatoria de ley de Plusvalía y que se ajuste a la normativa para elegir al nuevo Consejo de Participación Ciudadana y Control Social en el 2019, lo que responde a los temas de las preguntas que abordan lo referente al cese del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, así como a la eliminación de la Ley de Plusvalía, dos de las tres preguntas por las que Rafael Correa luchó enérgicamente por el NO.

 

Pero ningún tema ha sido más controversial y discutido como el relacionado con la eliminación de la reelección indefinida. El SÍ definitivo significa el cierre de un tenebroso capítulo de la historia de Ecuador, por cuanto impide el retorno del dictador Rafael Correa a la vida política del país, algo que, en mi opinión, fue incluido de manera premeditada por el actual presidente, quien con visión futura fue capaz de asumir una actitud digna, y cuyos resultados vemos concretados ahora como acto.

 

Esto representa el mayor logro del presidente Moreno durante su breve etapa de mandato. Moreno, como bien tuvo que reconocer Correa, logró en solo ocho meses lo que jamás había logrado la oposición en más de diez años. Con este SÍ Moreno se ha probado como un hombre inteligente y capaz de manejar con dignidad los asuntos más polémicos en torno al tema de la democracia en el país, y a la vez la mayor derrota del corrupto  Rafael Correa.  

 

Significado trascendental del SÍ más allá de las fronteras ecuatorianas 

 

El triunfo definitivo del SÍ tiene más de un significado, por cuanto, no solo se trata de la respuesta del pueblo ecuatoriano sobre su afirmación para poder asumir cambios constitucionales con los que se devolvería su originalidad y su verdadero sentido democrático a la Carta Magna de Ecuador, sino que representa el verdadero triunfo de Lenín Moreno como presidente, dada la dudosa forma de haber asumido el poder ante la posibilidad de un gigantesco fraude electoral, no manejado por él directamente, sino por su mentor, el expresidente Rafael Correa, quien tratando de mantener el continuismo político lo lanzó a la aspirantura de la presidencia mediante una campaña promocional auspiciada por AP y dirigida por el propio Correa, no solo en Ecuador, sino que viajó por aquellos países en los que las comunidades de migrantes ecuatorianos son más numerosas.

 

El SÍ representa además la salida definitiva de Rafael Correa de la política de Ecuador, toda vez que con la eliminación de la reelección indefinida -una enmienda hecha por él a la Constitución de Montecristi sin contar con el apoyo popular, sino por aprobación de la Asamblea Nacional, constituida en su inmensa mayoría por fieles representantes de Alianza PAIS- no hay posibilidad de que retorne como candidato presidencial para los comicios del 2021, lo que pretendía hacer. De ahí su insistencia para lograr el NO en este punto de la consulta. La eliminación de la reelección es válida para otros cargos directivos, ya sea dentro del gobierno como del parlamento, y es aplicable tanto a gran escala como a los municipios y cantones de toda la nación.  

 

Más allá de los límites territoriales de Ecuador, el SÍ es una verdadera lección para aquellas naciones de América Latina que mantienen democracias de dudosa reputación y en las que existen serios problemas con la participación ciudadana, amén de las posibilidades de manipulación de resultados electorales y de suciedad en las campañas, entre las que Honduras, con sus recientes comicios tan contradictorios y caracterizados  por la falta de transparencia, ocupa el primer lugar, o para aquellas que como Bolivia, Venezuela y Cuba mantienen a la fuerza regímenes dictatoriales y cuyos pueblos, en el caso de Cuba, se han adaptado a asumir actitudes de pasividad ante un estado de inercia y estatismo mental inducido.

 

Correa sigue empecinado en continuar declarando un supuesto carácter inconstitucional del Referéndum. No obstante, el miércoles 7 de febrero Moreno dijo haber conversado con Luis Almagro, Secretario General de la OEA, a quien le manifestó con claridad que de la misma forma con que los ecuatorianos son respetuosos con los organismos internacionales, harán respetar el mandato popular libremente expresado en las urnas en un proceso democrático y fielmente apegado a la constitución ecuatoriana.******

 

Si el exmandatario tuviera un mínimo de decoro -algo de lo que carecen los líderes del populismo latinoamericano-, emplearía su inteligencia adecuadamente, y no se dejaría llevar por los impulsos emotivos y su marcada irascibilidad, se retiraría de una vez y por siempre no solo de Ecuador, sino de Latinoamérica, con lo que dejaría de hacer el ridículo. Recordemos que hace solo unos meses, cuando su sorpresiva visita para intervenir en el grave conflicto, devenido cisma, de Alianza PAIS, fue marginado y solo recibido por unos cuantos de sus fieles seguidores de la organización, quienes tuvieron que conformarse con espacios limitados, toda vez que no les autorizaron el empleo de locales para una convención no reconocida. Ahora ha hecho lo que algunos latinos llamamos un “papelazo”, por cuanto su rechazo total fue manifiesto desde su llegada, lo que alcanzó su clímax en la localidad de Quinindé en la que le tiraron basuras y huevos.

 

Así que lo mejor sería que se conformara con su nuevo trabajo conduciendo un pequeño programa televisivo de Rusia hasta que estalle contra algún productor o director que le establezca pautas mediante algún guión. De cualquier modo no es conveniente que siga hurgando en el tierra de Eloy Alfaro, pues la Contraloría remitió este martes a la Fiscalía de Ecuador un informe con indicios de responsabilidad penal en contra de varios funcionarios de la Secretaría Nacional de Comunicación, SECOM, entre otros motivos por irregularidades en la contratación de proveedores y servicios para la realización de los denominados enlaces ciudadanos o sabatinas, espacios semanales utilizados por Correa para criticar y descalificar a sus opositores, así como para promover su gobierno, amén de alimentar su ego con las exigencias y requerimientos que seres delirantes y megalómanos necesitan. (El informe de la Contraloría abarca contratos desde junio del 2013 hasta mayo del 2017 en que finalizó su mandato, justo la etapa más corrupta de su mandato de diez años)

 

Una advertencia conveniente. La percepción temprana de la ruptura entre ambos mandatarios y la salida total de Ecuador del Socialismo del siglo XXI

 

Ahora Ecuador se pone de moda y varios analistas y comentaristas de diversos sitios pretenden especular sobre lo que ya está muy bien definido. Ya se sabe que Correa salió de la política ecuatoriana y carece de sentido ponerse a analizar si esto es posible o no, toda vez que tenemos resultados concretos que de inmediato serán aplicados a las leyes constitucionales de la nación; como también es absurdo ponerse a comentar ahora, que ya han pasado ocho meses desde que Lenín Moreno asumió el poder, acerca de su retirada de la tendencia izquierdista conocida como Socialismo del siglo XXI.

 

Valiente fue la osadía de afirmarlo a solo unos días de la llegada de Lenín Moreno al Palacio de Carondelet, y aunque pudiera parecerle a algunos inmodestia, no importa, pues como bien me ha recomendado alguien a quien admiro por su agudeza y precisión analítica, es hora de dejar la modestia a un lado y precisar que fui el primero en tratar el polémico tema, y no solo hacerlo, sino percibir desde muy temprano la secuencia de acontecimientos que ocurrirían en Ecuador a partir de la asunción del poder por Lenín Moreno, como también he de precisar que fue Cubanálisis el primer medio en publicar la idea de una salida de Ecuador del Socialismo del Siglo XXI y de una ruptura entre Correa y Moreno.   

 

Cuando nadie escribía sobre Ecuador, el que redacta este extenso escrito lo hacía, y no precisamente por esnobismos o motivaciones simplonas, sino porque pude conocer muy de cerca el fenómeno social ecuatoriano a partir de su contradictoria política. Haber vivido en su capital y haber recorrido además todo el país me permitió tener una percepción no desde la sombra, sino en “el surco”, andando entre los indígenas, entrevistando a altos mandatarios de su Policía Nacional -supe entonces que todos odiaban a Correa-, y atendiendo como médico a muchas personas de todo tipo, muchos de ellos que manifestaban en cualquier parte su rechazo al régimen dictatorial de Rafael Correa.

 

De manera particular el tema de la actual política ecuatoriana lo he tratado de modo anticipado en una serie de escritos que han aparecido en la sección El Think Tank de Cubanálisis. Tan pronto como el 23 de enero de 2017, cuando aún no había tenido lugar la primera ronda de las elecciones presidenciales en Ecuador, ya afirmé que el enfoque de Lenín Moreno sería mucho más de carácter social que de naturaleza política; aunque lamentablemente “responde a los intereses de Alianza País, partido izquierdista, y está siendo promovido por Rafael Correa”, con lo que traté de diferenciar al futuro presidente de la nación andina.

 

En ese mismo escrito insistí en la necesidad inminente de que Ecuador saliera del correísmo, algo “que no solo resultaría beneficioso para un país que ha quedado endeudado, con elevados índices de desempleo y subempleo y con una crisis económica preocupante, entre otros tantos males, sino para Latinoamérica, que sumaría un nuevo país a la lista de los que han recuperado sus libertades democráticas y constitucionales al salir del dominio del socialismo del siglo XXI”. (Consúltese mi escrito: “Elecciones de Ecuador. ¿Continuidad o fin del correísmo?” http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA DELGADO - ELECCIONES DE ECUADOR.htm)

 

No obstante, solo dejé esbozado el tema y aun sin elementos concretos como para poder afirmar de modo categórico lo que se avecinaba. Ya en la edición del 10 de abril de 2017, recién finalizada la segunda ronda de los comicios y conociendo el triunfo de Lenín Moreno, expresé que este último era un buen candidato, pero tenía “en su contra su asociación a Rafael Correa, quien se presenta cual ángel tutelar de su pupilo para lograr una continuidad en el poder que ya por ley el no puede asumir. ¿Por qué esto no le beneficia? En primer lugar porque la imagen de Correa está asociada en aquel país a la prepotencia, a la maldad, al cinismo, al totalitarismo, a la represión, y por encima de todas las cosas a la corrupción”. (http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA DELGADO - ELECCIONES EN ECUADOR FRAUDE ELECTORAL.htm)

 

Luego en mi escrito titulado “Ecuador, la consumación de un gran fraude electoral”, que se publicó el 24 de abril de 2017, expresé: “Si Lenín Moreno fuera inteligente (…) se abriría un tanto al mundo desde la perspectiva de un demócrata progresista de especial énfasis en lo social; pero dejando a un lado la sombra del socialismo del siglo XXI, que tanto malestar provoca entre los ecuatorianos que han soportado la insolencia de Correa por una década con su eslogan de revolución ciudadana”. De igual modo expuse por primera vez mi opinión acerca del estilo inclusivo y tolerante de la política de Moreno. (http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA DELGADO - ECUADOR LA CONSUMACI%C3%93N DE UN GRAN FRAUDE....htm)

 

En la edición del lunes 26 de junio de 2017 apareció en Cubanálisis otro escrito de mi autoría con el título: “¿Desaparecerá el Socialismo del siglo XXI en Ecuador con su nuevo presidente?”. Este trabajo es determinante para que se pueda comprobar las apreciaciones que fui haciendo acerca de la posibilidad de que Moreno dejara bien atrás al Socialismo del siglo XXI. Aquí expresé: “estoy convencido de que Lenín Moreno irá dejando a un lado todo aquello que haga evocar la desagradable imagen de aquel que se creyó un rey” (Me refiero a Rafael Correa). Pero de modo muy particular precisé que el nuevo mandatario “sabrá mantener una distancia prudencial con los mandatarios de Cuba, Bolivia y Nicaragua, los sobrevivientes del Socialismo del siglo XXI, para abrirse paso ante el mundo. De hecho, ya declaró oficialmente su interés de establecer fuertes lazos con el gobierno de Estados Unidos”, concluyendo que respecto a la política de Lenín Moreno “podremos intuir que las intenciones del nuevo presidente se alejan cada vez más de la política de mano férrea y de prohibiciones de todo tipo que por más de una década se aplicó en la nación suramericana a la que se le impuso un intento de modelo socialista”.(http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA DELGADO - DESAPARECER%C3%81 EL SOCIALISMO DEL SIGLO 21 EN ECUADOR....htm)

 

Para la edición del lunes 16 de octubre de 2017 con el título: “Ecuador. ¿Adiós al Socialismo del siglo XXI y su Revolución Ciudadana?” ya tenía elementos suficientes como para poder reafirmar lo que a modo de hipótesis había estado haciendo varios meses atrás, por lo que dije: “a solo tres meses de mi afirmación, - refiriéndome a la salida definitiva del Socialismo del siglo XXI- puedo comprobar que mi hipótesis se convierte en una realidad, por suerte no solo para los ecuatorianos, sino para Latinoamérica”, concluyendo este artículo con la siguiente idea: “Por ahora, un silencio rotundo a cualquier eslogan que recuerde el socialismo pudiera ser la manera disimulada de continuar por el camino que los llevará al triunfo definitivo”. ( http://www.cubanalisis.com/ART%C3%8DCULOS/ROTETA DELGADO - ECUADOR ADI%C3%93S AL SOCIALISMO DEL SIGLO 21.htm)

 

Ponerse a afirmar en esta etapa de la evolución política de Ecuador todo lo que ya he tratado reiteradamente en numerosos escritos publicados de manera especial en Cubanálisis, amén de otros artículos que han aparecido en diversos medios, no tiene ya ningún mérito, esto es “llover sobre mojado”.  

 

Ahora también me anticipo y dejo la siguiente interrogante. ¿Qué falta por ahora en torno al futuro de Ecuador y al destino de su expresidente Rafael Correa?

 

La respuesta hemos de buscarla no solo en el resultado de la polémica respuesta acerca de la reelección indefinida que obtuvo un rotundo SÍ en la consulta. No podemos olvidarnos del primer punto que inteligentemente propuso Lenín Moreno y que los analistas están dejando a un lado. Me refiero al castigo permanente para no ocupar cargos directivos a quienes se les encuentre culpables por delitos de corrupción, tema que alcanzó la cifra récord de 73,71%, aun por encima del relacionado con la no prescripción por delitos sexuales a menores (73,53%), algo que demuestra la respuesta del pueblo ecuatoriano contra los corruptos, que es justamente lo que es Rafael Correa, y por lo que tarde o temprano será sentenciado para estar oficialmente incluido en el círculo de los corruptos latinoamericanos junto a Lula Da Silva, Cristina Fernández, Dilma Rousseff, o su exvicepresidente Jorge Glas, actualmente en prisión, a quienes el exmandatario apoya de modo incondicional, lo que lo hace cómplice y copartícipe del gran mal continental.

 

Recordemos su frase que espero pueda alcanzar la celebridad: “Ahora vendrán por mí”.  

 

(Continuará)

 

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*Los creadores de este término afirman que un Estado fallido es aquel que muestra un fracaso social, político y económico; que se caracteriza por tener un gobierno ineficaz, que tiene poco control sobre vastas regiones de su territorio; no provee ni puede proveer servicios básicos; presenta altos niveles de corrupción y de criminalidad. (John Sebastián Zapata Callejas, “La teoría del Estado fallido: entre aproximaciones y disensos”.)

 

**Entiéndase por música cristiana a la modalidad moderna de cantos inspirados en la figura de Jesús y que es utilizada en las reuniones o cultos de las comunidades protestantes o evangélicas. No se incluye bajo esta denominación a la música sacra que tradicionalmente se ha utilizado en los rituales y ceremonias religiosas del catolicismo cristiano.

 

***Utilizo la forma resumida que ha difundido el Consejo Nacional Electoral para referirse a los siete temas abordados a través de igual número de preguntas en la Consulta Popular y Referéndum.

 

****Fuente diario El Universo y Página creada para información de la Consulta Popular por del CNE.

 

*****Resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de 8 de febrero de 2018. Solicitud de medidas provisionales respecto de Ecuador. Publicado en Cancillería Ecuador y tomado de la publicación de Secretaría Comunicación Ecuador.

 

******Información obtenida de la página del Presidente Lenín Moreno y replicada además en Cancillería Ecuador, el sitio del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.