Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

“Herederos” del régimen cubano confían su fortuna a un canadiense

 

Cuba Ventures Corp., con ganancias anuales $3.500 millones, es propiedad del canadiense Steve Marshall, con anuencia para vender la isla como destino turístico

 

Osi Tropical, Especial en Diario Las Américas

 

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos eliminó en fecha reciente de su lista negra a más de 4.900 sitios digitales vinculados directamente con el Gobierno cubano y también al consorcio económico Gaesa, perteneciente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias cubanas (FAR), que dirige el general de brigada Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, quien estuvo casado con una de las hijas del gobernante Raúl Castro.

 

El primer paso concreto del Gobierno de Donald Trump con respecto a la nueva política hacia Cuba ha sido en el plano virtual y consiste el devolverle al régimen los dominios de internet desde los que se promovían las empresas turísticas cubanas, precisamente administradas por Gaesa.

 

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) eliminó del listado a unos 4.900 dominios digitales sin que haya mediado cambio alguno respecto al estatus de los sitios web. Muchos de los dominios son o pertenecen a empresas que forman parte de la estructura de gestión de recursos del régimen cubano.

 

Una larga historia

 

Hace más de 27 años, hacía solo uno que Cuba había comenzado a salir del llamado “período especial” [eufemismo con el que Fidel Castro identificó la crisis económica que sobrevino en Cuba con la desaparición del bloque socialista de Europa del Este], pero faltaban aún muchos años para un repunte de crecimiento y empleo que nunca llegó.

 

A principios de este año, el congresista demócrata por Nueva York Adriano Espaillat, quien favorece el acercamiento con Cuba, y el grupo de presión Engage Cuba soñaron en grande. En marzo, nada más comenzar las sesiones del Congreso, invitaron a una persona identificada como Steve Marshall para que ejerciera de guía ante un grupo de 300 importantes empresarios estadounidenses, cuya mirada estaba puesta en abrir grandes oportunidades de negocios en Cuba.

 

Hasta ahí todo se presentaba como normal, si no fuera porque Marshall es el presidente ejecutivo de Cuba Ventures Corp., una empresa cuya capitalización alcanza los 3.500 millones de dólares anuales a partir de un solo negocio: Cuba.

 

La reunión tuvo lugar en Capitol Hill, la sede del Congreso de EEUU en Washington DC.

 

En aquel momento, Norwegian Cruises Lines, Cruceros Carnival, Google, Starwood Hotels, American Airlines, Jet Blue y otras compañías estadounidenses, con intereses y negocios en Cuba, decidieron impulsar una propuesta elaborada a dos manos entre Cuba Ventures Corp. y la oficina del congresista Espaillat.

 

También acordaron que la unidad de consultoría de negocios del empresario Marshall gestionaría las negociaciones e introduciría las propuestas en una visita a Cuba que tendría lugar a finales de 2017 (como parte de la agenda del entonces presidente Obama).

 

El objetivo era establecer sinergias comerciales con el país caribeño a un alto nivel. Solo unos meses después, en junio, recibieron un “jarro de agua fría” con el anuncio hecho por el presidente electo Trump de cortar por lo sano la política de acercamiento EEUU-Cuba, heredada de la administración Obama.

 

Algunas de esas empresas tuvieron que revisar sus políticas comerciales hacia la isla. Varias aerolíneas y empresas hoteleras se vieron obligadas a replegarse. Sin embargo, aquellas que continúan operando con normalidad tienen un peso importante en la comercialización con Cuba e ingresos nada residuales. Quizás la que más sobresale es Cuba Ventures Corp, cuyo CEO es el señor Marshall.

 

Maná turístico

 

Marshall es tan canadiense como su empresa, pero es su identidad la que está al frente y promociona los destinos turísticos de Cuba. Como un caballo de Troya hecho de pixeles y bits, posee la potestad de gestionar una red de 432 sitios webs en cinco idiomas y bajo distintos dominios, con las que capta un considerable capital para su empresa y para el Gobierno cubano. Con esa estructura online promociona y vende la totalidad de destinos turísticos de la Perla del Caribe bajo la marca subsidiaria Travelution.

 

Travelution funciona como si fuera la mayor empresa cubana de medios digitales que lidera un colosal entramado de dominios en internet, dominios que llevan el nombre de provincias, lugares y complejos turísticos de La Mayor de las Antillas. La mayoría opera en forma de webs para la venta online de excursiones, reservaciones y viajes a Cuba. Comercio por internet puro y duro, acompañado por una estrategia de mercadeo que se extiende hasta las redes sociales.

 

Cuando Trump anunció la prohibición de establecer relaciones comerciales con empresas que trabajaran con o bajo el paraguas de las Fuerzas Armadas del régimen cubano, Travelution cobró todo el sentido.

 

Travelution no existía en 1995, año en el que comenzó esta historia, pero su creador sí hacía largas estancias en Cuba después de haber pasado una temporada en Rusia y Francia. Posiblemente la idea de Travelution se estuvo fraguando desde entonces a través su creadora, Cuba Ventures Corp.

 

Ese año, Marshall, el empresario canadiense que entonces tenía 32 años, dio una entrevista mientras disfrutaba de una tarde tranquila en una de sus oficinas de la Marina Hemingway, en el exclusivo barrio habanero de Jaimanitas, ubicado en el litoral norte habanero.

 

No veo ningún tipo de ángulo político cuando opto por trabajar en algún lugar”, opinó Marshall en aquella entrevista, “si veo oportunidades y pienso que vale la pena capitalizarlas, entonces haré un movimiento”, recalcó. “No tiene nada que ver con pensamientos políticos”.

 

Aquel joven que así hablaba, hoy es un empresario tecnológico de éxito. Mueve fondos multimillonarios de una empresa que cotiza en bolsa. Pudo haber amasado una gran fortuna en Silicon Valley, pero en realidad decidió gestionar un gran volumen de divisas obtenidas de la explotación del destino Cuba, bajo la expresa autorización del Gobierno de la isla.

 

En el momento de una entrevista concedida al entonces reportero Brett Sokol, del Miami New Times, Marshall gestionaba 34 sitios web oficiales sobre temas cubanos como, por ejemplo, Cubasport.com.

 

Es bien sabido que el deporte era uno de los mejores embajadores del régimen, una parcela custodiada por el propio Fidel Castro. Otro de los “relevantes” era el sitio oficial del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), una de las joyas de la corona porque era la cara más amable de Cuba, la del Festival de Nuevo Cine latinoamericano. Por supuesto, todos sitios web con tono neutral, pasados por esa pátina relajada de una web a la que los cubanos de dentro no podían acceder. Bajo la responsabilidad de Marshall también estaban importantes webs oficiales de la creciente industria de turismo cubana.

 

La pregunta que cualquier conocedor de la naturaleza recelosa del régimen se haría es: ¿Cómo el gobierno cubano terminó cediendo frentes propagandísticos tan importantes a un empresario extranjero?

 

Lo más llamativo de todo es que la agencia de viajes online GoCuba.com era su mascarón de proa a comienzos del milenio. El propio empresario canadiense decía que atraería a un millón de turistas extranjeros de los cuales más de 150.000 serían de EEUU. No logró ni lo primero, ni lo segundo, pero sí aireó que GoCuba.com había recaudado más de 120.000 dólares en un solo mes con las reservas online. Despreocupado declaró que esperaba mejorar esas cifras una vez fuesen levantados tanto las restricciones de viaje, como el embargo comercial de EEUU a Cuba. Era algo que en aquella época él veía como inevitable e inminente. ¿Habría candidez en su intención? No parece.

 

Sin dudas, un empresario que ha logrado trabajar con Cuba -o para Cuba- durante 27 años mientras se hace despampanantemente rico debe de ser más bien del tipo astuto y con un fuerte componente de pragmatismo.

 

¿Cómo un empresario canadiense comenzó gestionado los negocios cubanos de internet hasta llegar a sacar a la bolsa acciones de Cuba Ventures Corp., compañía con una capitalización de 3.500 millones de dólares al año?

 

GoCuba.com, uno de los dominios liberados por el gobierno de EEUU recientemente, fue la génesis del actual imperio de las reservas online en Cuba.

 

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DIARIO DE LAS AMERICAS contactó vía telefónica con Nick Findler, responsable de operaciones y comunicación de Cuba Ventures Corp. y el más directo colaborador de Steve Marshall, quién prometió responder algunas preguntas enviadas por escrito al correo electrónico facilitado. Hasta la publicación de esta nota, no habíamos recibido respuesta.

 

DIARIO LAS AMERICAS irá desbrozando el camino que permite desentrañar esta trama, tras una exhaustiva investigación en tres partes que llegará hasta las fuentes mismas del poder en Cuba y será publicada durante los próximos dos sábados.